DISCULPE PERO VAMOS A BOMBARDEAR SU CASA
Qana (Líbano)
Interior. Medio día. Casa de Hassam.
La casa de Hassam es pequeña. En ella viven su mujer y sus hijos. Todos se apañan con tres habitaciones, un único cuarto de baño y una televisión minúscula. Todo está limpio, aseado y en orden. Hassam se encuentra en el salón, sentado en el suelo frente a una pequeña mesa. Mientras toma una infusión a base de hierbabuena, hojea las noticias que vienen en el periódico.
Llaman a la puerta. Hassam se sobresalta y acude a la llamada. Abre la puerta con cierto temor.
Frente a él encuentra a un militar israelí, pelo castaño, bien peinado, con la raya a la derecha. El tufo a gomina y a colonia impregna la estancia. El militar, con una sonrisa que casi le parte la cabeza, sostiene en una mano un maletín.
Militar: ¡Buenos Días! ¿Hassam Al Asad?
Hassam: Sí, soy yo.
Militar: (le extiende la mano como si fuera la barrera de un paso de nivel) Soy el soldado David Wassmann. ¿Puedo entrar?
Hassam: Yo... (el militar pasa y le da un golpe, a modo de saludo, en la espalda al podre hombre)
Militar: (mientras mira la estancia, entran tras él dos soldados armados hasta los dientes). No se asuste, señor Al Asad. Vienen conmigo. Buenas paredes (las toca con la mano). Sí, sí. Una buena construcción.
Hassam: la construyó mi abuelo hace unos cien años.
Militar: ¡Y sigue aguantando! Eso era un profesional, sí, sí.
Hassam: (impaciente) ¿A qué debo su visita?
Militar: (coge un puff de un rincón y se sienta) Señor Hassam, como usted bien sabe nuestros países están en guerra ¿Correcto?
Hassam: (muy nervioso) C...correcto (se acerca al militar)
Militar: (abre la maleta y saca de ella una serie de papeles) el caso es que vamos a bombardear esta aldea.
Hassam: ¡Usted está loco! Somos pacíficos. Nosotros no queremos la guerra (los dos soldados se sitúan tras él, lo cogen de los brazos y lo llevan a la mesa)
Militar: (saca un boli de la maleta) No se me altere. Yo sólo le advierto de la posibilidad de un bombardeo.
Hassam: (con los ojos fuera de las órbitas) ¡Pero si hace un momento me ha dicho que iba a bombardear seguro!
Militar: ¡Cómo se toman las cosas! Mire... eso se lo cuenta a mi superior. Yo he venido a avisarle de que mañana sobre las doce del medio día es casi seguro que haya un par de explosiones.
Hassam: (salta de su sitio) ¡Qué! ¿Un par? Aquí somos casi todos ancianos y niños.
Militar: Usted no tiene que de qué preocuparse. Únicamente vamos a bombardear los escondites que tiene la guerrilla. En principio no puede pasar nada.
Hassam: ¿En principio?
Militar: Sí. Nuestro ejército dispone de un Gran Ordenador, el XM-571. El XM-571 contiene un procesador de 7000 Megatones, a triple velocidad, con conexión interestelar, que es capaz de encontrar y visualizar en un monitor de 900" el botón de la camisa de nuestro enemigo. Es teóricamente imposible.
Hassam: (casi convencido) ¿Teóricamente? ¿Quiere decir usted que en teoría puede fallar?
Militar: Sí, para qué engañarnos. Pero no es lo normal. Solemos fallar en un 2%. Nuestras operaciones son estudiadas por nuestros compatriotas los estadounidenses. Usted (los soldados se ponen a su lado y cargan las armas) no tiene nada por lo que temer.
Hassam: Ya pero este papel...
Militar: Únicamente para tener el consentimiento de su persona y de su familia. Así llevamos un control.
Hassam: Yo (los soldados toman su mano, le ponen un boli y le hacen firmar el documento) ¡Oiga!
Militar: Ya está (coge los papeles firmados, arranca de ellos una copia en papel amarillo y los guarda en la maleta). Esto para usted (cierra la maleta). En fin (se levanta y se marcha con los dos soldados). Encantado de conocerle (le choca la mano). De todas formas, si puede irse con su familia durante dos días, mejor que mejor, no (le da un golpecito en la espalda) vaya a ser que usted y su familia sean ese 2% (empieza a troncharse de risa, los soldados le siguen). Gracias y no pierda la copia si quiere reclamar.
Los militares salen por la puerta y dejan a Hassam en el umbral mientras mira la copia de un documento que ha firmado obligatoriamente.
Pd.- a partir de la noticia "El ejército israelí sostiene que no sabía que en el edificio de Qana había civiles " El País. 03/08/06
